¿Cortinas o puertas para la ducha?

 
   

 

¿Cortinas o puertas para la ducha?

Colocar cortinas o puertas en la bañera o ducha es una de las numerosas disyuntivas que se te presentan al comprar una casa. ¿Cuáles son más elegantes? ¿Cuáles se ajustan mejor al presupuesto y al estilo de decoración planeado? Son sólo algunas de las preguntas a las que tratamos de responder antes de escoger entre una u otra opción.

Las cortinas

Ventajas

Son más baratas que las puertas.
Los precios varían en el caso de las puertas el importe se duplica o triplica.
Hay una mayor variedad de diseños.
Cuando usamos cortinas es mucho más fácil lograr una decoración afín entre el estampado de éstas y las alfombras del baño, la sobrecama y el resto de los accesorios del cuarto.
En caso que te mudes de vivienda puedes llevarlas contigo.
Son más fáciles de instalar que las puertas. Es cuestión de colgar la cortina en las argollas que la unen al tubo, que funciona como sostén.

Inconvenientes

El mayor inconveniente de las cortinas es que, aún antes de aparecer las primeras señales de moho, ya están pegajosas. Esto atenta no sólo contra la higiene del baño sino también contra su apariencia.
Con el tiempo, la parte inferior de la cortina se va enrollando, lo cual facilita la acumulación del agua y jabón que más tarde se convertirán en moho.

Pero no sólo es desagradable el aspecto, sino la sensación de frialdad que transmite el roce con una cortina jabonosa. Las cortinas son más difíciles de limpiar que las puertas, pues requieren de mayor tiempo para quitar los residuos de jabón y agua acumulados en su textura.


Las puertas o mamparas

Ventajas

Más fáciles de limpiar que las cortinas. Con un paño o toalla de papel y una pequeña cantidad de cloro, pueden llegar a lucir como nuevas.
Inspiran una mayor sensación de limpieza.

Son eróticas. Para las parejas, un baño con mampara es más sugerente pues éstas dejan ver con mayor claridad la silueta del cuerpo de la persona que se encuentra en la ducha.

Inconvenientes

Resulta trabajoso quitar el jabón que se acumula en las ranuras.
Son más difíciles de instalar que las cortinas. El tiempo necesario para instalar una cortina puede variar entre 10 y 20 minutos mientras que en el caso de las puertas puede tomarnos hasta un día.
No sólo son bonitas sino que son más fáciles de limpiar que las cortinas plásticas y las puertas.

Puedes lavarlas una vez al mes en la lavadora con el mismo detergente que utilizas para la ropa. Se mantienen limpias durante más tiempo, probablemente porque la textura les permite secarse con facilidad. Para mayor protección, Forrest recomienda aplicar limpiadores anti-grasa (marca Scotchgard, por ejemplo) a las cortinas de tela. Según ella, "este producto evita que la tela se manche a la vez que la protege del efecto del agua".

 

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